viernes, 29 de abril de 2011

El Muy Maldito vuelve...

Este es un viejo personaje mío, que protagonizó una saga de cuatro novelitas, completamente inéditas... un poco de humor absurdo y ultraviolencia, para el fin de semana.



El Muy Maldito vuelve.



La puerta del bar estalla en mil pedazos. Es un bar oscuro, frecuentado por la peor lacra de la sociedad: asesinos, drogadictos, ladrones, mimos, secuestradores, y viejas chismosas.

- Estoy buscando al asesino de Smith – gruñe reciamente el Muy Maldito – y no voy a parar hasta encontrarlo.

El Muy Maldito saca su Colt 200 milímetros, y le dispara en la frente a una rubia que está sentada en la barra. La rubia alcanza a preguntarse si va a poder tapar con maquillaje ese agujero tan feo, y después cae muerta.

- Voy a matarlos a todos, uno por uno, hasta que alguien me dé una pista - y le dispara a un mimo, que está tratando de pasar desapercibido entre dos strippers negros. - Puedo estar así todo el día – escupe reciamente hacia un costado, y tres viejas chismosas mueren atravesadas por el salvaje escupitajo.


Sabiendo que la muerte está cerca, aquellos hombres salvajes, despiadados y sanguinarios, sacan sus armas, las tiran al piso, y se ponen a llorar. Saben que no tienen ninguna oportunidad contra el Muy Maldito. Los más sensatos, empiezan a suicidarse, para no sufrir. Un señor de saco y corbata trata de acogotarse con sus propias manos. El cocinero se rebana la cabeza con un cuchillo de cortar zapallos. La cabeza rueda, y llega a los pies del Muy Maldito.

- ¡¡No se van a salvar!! - truena el Muy Maldito, mientras dispara a Diestra y Siniestra; Diestra y Siniestra explotan en mil pedazos. Decidido a dejar claro que nadie va a salir con vida, el Muy Maldito le saca el seguro a una granada, mientras con la otra mano empieza a volcar las botellas de vodka, y con la otra mano le dispara a un enano de circo, y con la otra mano se rasca la oreja.

- ¡Muy Maldito, yo sé algo! - grita, desesperada, una vieja chismosa. Los reflejos del Muy Maldito, condicionados por años de entrenamiento, por toda una vida de sobrevivir en los ambientes más oscuros, en las peores cloacas de la ciudad, actúan. Tira una mesa, se atrinchera detrás, saca su metralleta favorita, y empieza a acribillar a todos, empezando por la vieja.


Cuando se da cuenta de lo que hizo, deja caer la metralleta, y la granada. La metralleta explota, pero la granada no. El Muy Maldito grita reciamente:

- ¡¡Nooooo!!


Sostiene entre sus brazos el cuerpo calcinado de la anciana, y siente que su venganza está cada vez más lejos. La cámara gira a su alrededor, alejándose hacia arriba. El Muy Maldito mira fijamente a los ojos del camarógrafo, y dice:

- Cobarde. Si te alejás un paso más, te vuelo la tapa de los sesos.


Deja caer el cuerpo de la vieja, y, una vez en el piso, lo patea con todas sus fuerzas. La cabeza sale volando, rompe los vidrios de la ventana, y aterriza en plena calle. A lo lejos, se empiezan a escuchar las primeras sirenas de la policía.

El Muy Maldito sabe lo que va a pasar: otra vez, la policía va a llegar, lo va a acusar de un crimen que no cometió, y él se va a ver obligado a huir, tratando de probar su inocencia.

- No, gracias – murmura el Muy Maldito, junta la granada de mano que todavía no explotó, y se tira por la ventana. Cae al callejón en medio de una lluvia de vidrios rotos, noquea de una piña a un ciruja que justo pasaba por ahí, agarra de las solapas a un pobre infeliz que justo pasaba en auto, lo tira a la calle, se sube al auto, pisa el acelerador a fondo, y se va.

Pero el sonido de las sirenas pareciera estar cada vez más cerca. El Muy Maldito mira el auto que robó: es una patrulla. Mierda, piensa reciamente. Apaga la sirena, y empieza a registrar la guantera, buscando gas lacrimógeno, cocaína, o salamín.

viernes, 15 de abril de 2011

Más experimentación...


Cuéntenme qué les parece... estoy buscando nuevos caminos en ilustración blanco y negro...

viernes, 8 de abril de 2011

Nuevas técnicas de ilustración.


Estuve experimentando un poco con nuevas técnicas, basadas en la fotografía, el retoque digital, y el dibujo con tableta digitalizadora. Como siempre, en Gimp!