lunes, 21 de septiembre de 2009

El tiempo.

Nadie dijo que el amor era esto, pero el amor es esto.
Cuando nos conocimos, pensamos que era la cima del amor, que nada podía compararse a esa sensación de que el mundo se resumía en nosotros dos, de que éramos el mundo, de que el mundo conspiraba para nosotros, para ciertos momentos de perfección. Pensamos que, o manteníamos esa sensación, o no tenía sentido seguir juntos.
Cuando nos casamos, pensamos que no había nada que pudiera compararse a la sensación de que nos complementábamos, de una forma única, de que habíamos construido un mundo en el que nadie podía penetrar, un universo cálido que era nuestro, solamente nuestro, y que nos protegía frente a todo, y que nos daba fuerzas, y que nos hacía seguir vivos.
Con los años, fuimos aprendiendo otras cosas, amándonos de otras formas, en el primer hijo, en la primera hija, en el menor, que llegó cuando no lo esperábamos, en el primer nieto, en los largos atardeceres de la vejez, con el mate y el silloncito en la puerta, viendo cómo los chicos del barrio crecían, florecían, nos saludaban, y éramos parte de eso, de sus vidas, de ese florecer, para siempre.
Ahora que te veo en la cama, ahora que sé que éstos son tus últimos momentos, entiendo que el amor también es esto, que cada momento tiene su propia intensidad y parece el más fuerte. Ahora, tu mano, no puedo soltar tu mano, y en cualquier momento va a ser la última vez que aprietes la mía, va a ser nuestro saludo final, un último beso, tu vida entera pasando delante de tus ojos pero también de los míos, que la conozco tan bien como vos, que nos conozco tan bien como vos, y después, una parte de nosotros que se va, para siempre, y otra parte de nosotros que queda acá, en medio de los nuestros, de esta vida nuestra, ahora incompleta pero vida al fin, vas a vivir en mis recuerdos, en mis palabras, que hagan florecer nuevos recuerdos en los que están, en los que quisimos, hasta que la muerte nos quiera unir otra vez, como ahora, ahora que tengo tu mano entre las mías, y pienso que esto es el amor, todo el amor, mucho más del que pensé que iban a poder sentir estos huesos cansados, este cuerpo ya demasiado acostumbrado a la vida.

14 de septiembre de 2009.

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